Sor Berit: «Cuando una persona dice la verdad, trasciende»

Entrevista a Sor Berit, una de las monjas clarisas de Belorado

Sor Berit, una de las religiosas clarisas de Belorado, habla en esta entrevista sobre la decisión de las monjas de hacer pública su postura y sobre las reacciones que su posición ha generado dentro y fuera de su entorno. Con un discurso firme, defiende que dar un paso al frente y decir lo que consideran la verdad no debe interpretarse como un escándalo, sino como un acto de coherencia con sus convicciones. Sor Berit asegura que, pese a las personas que se han alejado de ellas, también han recibido muestras de apoyo procedentes de distintos países y afirma que su testimonio se ha convertido en un referente para quienes comparten sus inquietudes. «Cuando una persona dice la verdad, trasciende», sostiene la religiosa.

—Sor Berit, ¿cómo están viviendo las monjas de Belorado todo lo ocurrido y las reacciones que ha provocado su postura?

—Nosotras lo estamos viviendo desde la convicción de que hemos hecho lo que teníamos que hacer. No creemos que sea ningún escándalo que hayamos dicho la verdad. Al contrario, pensamos que era necesario dar un paso al frente y explicar aquello en lo que creemos. Cuando una persona dice la verdad, esa verdad trasciende y llega mucho más lejos de lo que uno puede imaginar.

—¿Han sentido que les ha faltado voz dentro de la Iglesia?

—Creemos que, si los obispos no hablan, tendrán que hablar los fieles. No podemos quedarnos calladas cuando consideramos que hay cuestiones importantes que deben ser conocidas y debatidas. Nuestro propósito no ha sido generar un escándalo, sino expresar públicamente nuestras convicciones y defender aquello que consideramos verdadero.

—Su postura también ha generado apoyos fuera de su entorno más cercano. ¿Cómo están viviendo esas muestras de solidaridad?

—Sí, y es algo que nos ha sorprendido y que agradecemos muchísimo. Nos están llamando de distintos países del mundo para darnos ánimos. Recibimos mensajes de personas que ni siquiera conocemos y que quieren transmitirnos su apoyo. Eso nos demuestra que lo que estamos viviendo aquí no se queda únicamente en Belorado, sino que ha llegado a muchas personas.

—¿Ha cambiado su entorno desde que decidieron dar este paso?

—Ha habido de todo. Es verdad que muchas personas de nuestro entorno se han retirado y han tomado distancia, pero también hemos visto cómo otras se han aproximado. Hay personas que se han acercado precisamente porque valoran que hayamos dado la cara y hayamos hablado con claridad. Para las monjas eso tiene mucho significado.

—¿Sienten entonces que cuentan con un respaldo importante?

—Sí. Hay mucha gente en distintas partes del mundo que nos apoya. Nos llegan muestras de cariño y de solidaridad constantemente, y eso nos da fuerza para continuar. Nosotras publicamos un manifiesto católico porque sentíamos que teníamos que expresar aquello que llevábamos dentro y dejar constancia de nuestra posición.

—¿Qué significado tiene para ustedes comprobar que ese manifiesto ha tenido repercusión?

—Significa que muchas personas estaban esperando que alguien hablara. Hoy hay mucha gente que nos agradece haber dado la cara. Quizá una persona piense que su voz no va a llegar a ninguna parte, pero cuando habla desde la verdad, el mensaje puede alcanzar a muchísima gente.

—¿Cómo definiría el papel que están desempeñando ahora las monjas de Belorado?

—Las religiosas no buscamos protagonismo. Simplemente hemos intentado ser fieles a lo que pensamos y a aquello en lo que creemos. Pero, si nuestra actitud está sirviendo para que otras personas reflexionen o encuentren una luz en medio de esta situación, lo agradecemos profundamente. De alguna manera, sentimos que nos hemos convertido en un faro para muchas personas.

—¿Y qué les diría a quienes siguen apoyándolas desde otros lugares?

—Que estamos muy agradecidas. Sentir que hay personas que nos acompañan, que rezan por nosotras y que nos animan desde tantos lugares del mundo es algo que no olvidamos. Nos demuestra que, cuando uno decide decir la verdad y dar la cara, esa decisión puede trascender mucho más allá de lo que inicialmente imaginaba.