Las religiosas expresan su desacuerdo por la apertura de un juicio oral

Ante las informaciones relativas al procedimiento judicial que nos afecta y conforme a la información trasladada por nuestra representación legal, la Fiscalía y la acusación particular han solicitado una pena de doce años de prisión para cada una de las monjas de Belorado. Ante esta petición, queremos expresar públicamente nuestro desacuerdo:

Asimismo, queremos reiterar que seguimos considerándonos plenamente inocentes de las graves acusaciones que se nos atribuyen en relación con nuestras queridas hermanas mayores. Afrontamos este procedimiento con la serenidad de quien sabe que no ha cometido los hechos que se le imputan y con la esperanza de que la verdad pueda quedar plenamente acreditada.

Lejos de encontrar comprensión, sentimos que la presión sobre nuestra comunidad no ha dejado de aumentar, asemejándose más bien a una caza de brujas como en la antigua inquisición. Vivimos este proceso con enorme tristeza y con la convicción de que se pretende quebrar nuestra comunidad y destruir nuestro proyecto de vida. Sin embargo, queremos dejar claro que no renunciaremos a aquello en lo que creemos. Seguiremos adelante con la misma determinación que nos ha acompañado hasta ahora.

Algunos nos consideran monjas rebeldes. Nosotras preferimos definirnos como mujeres de fe, conscientes de nuestras decisiones y dispuestas a asumir las consecuencias de actuar conforme a nuestra conciencia. Nuestra fortaleza nace de la fe, de la oración y de la esperanza.

Desde nuestra perspectiva, todo lo que estamos viviendo supone una persecución y un castigo por haber desafiado a la autoridad eclesiástica y haber seguido el camino que, en conciencia, entendimos que debíamos recorrer. Esa es nuestra vivencia y así queremos expresarla públicamente.

A pesar del sufrimiento, no responderemos con odio ni con resentimiento. Continuaremos defendiendo nuestra dignidad, nuestra libertad de conciencia y nuestra vocación, confiando en que la verdad prevalecerá.

Pedimos respeto para nuestra comunidad, para nuestra libertad de conciencia y para el derecho de la sociedad a conocer todas las circunstancias de este caso antes de emitir un juicio definitivo.

Firmado: Monjas Clarisas de Belorado