Carta a los obispos católicos

Mi Corazón Inmaculado, ¡triunfará!

A todos los Obispos Católicos esparcidos en Comunión por todo el orbe cristiano: Misericordia y Paz en Cristo Resucitado y Glorioso.

Hoy hace dos años que hicimos un Manifiesto Católico en el que comunicamos de forma solemne a toda la Santa Iglesia de Cristo y a toda la opinión pública, nuestra determinación firme de apartarnos totalmente de la actual jerarquía y de las instituciones eclesiales provenientes de la Nueva Iglesia Conciliar, que desde el 29 de junio de 1963, de un modo gravísimo, ha venido usurpando la Sede de Pedro en Roma, la que era la Verdadera Iglesia de Jesucristo.

Nos han preguntado de diversos lugares cual ha sido realmente nuestra evolución real, dado que se ha ido generando de manera intencionada una confusión y deformación de nuestra imagen pública que interpela a muchos.

Inmediatamente después del Manifiesto del día 13 de mayo, la reacción desde el “arzobispado” de Burgos fue iniciar una lucha mediática desde los medios de prensa a su alcance. Calumnias, medias verdades, burlas, ataques, difamaciones y odio, esa fue la dialogante y ecuménica respuesta desde la Diócesis de Burgos… Ese sólo fue el comienzo de una terrible campaña de desprestigio que al poco tiempo nos llegó desde prácticamente todos los medios de comunicación de España: las exmonjas, la cismáticas, las locas, las esperpénticas, han sido los calificativos más amables que desde la TVE y la prensa han querido meter en la cabeza de los españoles a machamartillo, orquestado ya no sólo por el Comisario Pontificio a la cabeza, sino también por la Conferencia Episcopal que lo ha ido inoculando por las venas intraeclesiales de sus Revistas, Radios y Periódicos Digitales sin tregua. Es claro que era necesario y urgente dirigir pronto la opinión de “los fieles” en contra de las exmonjas de Belorado, antes de que se hicieran preguntas.

Iceta se movió rápidamente para conseguir de Roma su cargo de Comisario con todos los poderes tanto religiosos como civiles para que no quedara nada, ni el rastro, de aquel levantamiento que reiteradamente tachaban de herético.

En cuanto Iceta tuvo en su mano los poderes totales, arrasó con todo, o sea, con todo. Nos quitó por las bravas las cuentas bancarias, el dinero en saldos, las pensiones de las 5 mayores. Se puso como representante legal de nuestras entidades religiosas con el parabien de los que firman, así mismo de nuestras empresas de chocolate con 25 años de recorrido; de nuestro Horno del convento de Orduña, y se quedó con los NIFs, se introdujo en las sedes electrónicas, -o mejor, su apoderado- cambiando los datos y poniendo los suyos… hasta hacerse con las claves digitales de empresa. Un trabajo para el que estaba bien adiestrado, o al menos eso parecía. Le costó poco menos de un mes dejarnos con una mano delante y otra detrás, mientras por medio de sus amigos de la prensa, se deshacía en buenas palabras sobre la paciencia, la misericordia, el diálogo, y lo que aún es más patético usando para ello la Palabra de Dios en su Evangelio. Del todo detestable. Su gente, muy bien adoctrinada, asentían como en el Circo Romano al espectáculo de desmembramiento de la Comunidad Religiosa.

Con aquellos omnímodos poderes, antes de 2 semanas, habían llamado al Tribunal Eclesiástico a las 10 monjas que ellos decidieron que era cismáticas y herejes, y de forma arbitraria y astutamente calculada, dejaron aparte a 5 hermanas de la comunidad, las más mayores. Urdieron la tramade que ellas no habían querido formar parte de esta decisión. Ya ahí empezó a trasmitir a los medios y por ende a la población, la idea torticera de que las 10 más jóvenes, las habíamos engañado, mentido y coaccionado. Mentir es fácil.

Como era evidente, no asistimos a la llamada del Tribunal Eclesiástico, dado que no reconocíamos ni su autoridad si su Código de Derecho Canónico… y sus presupuestos de fe, pues tanto en cuanto no estuvieran adulterados por la larga catequesis postconciliar.

Dicho y hecho, de un plumazo, todas excomulgadas, cismáticas y expulsadas de la vida religiosa. Proceso exprés. Ese día en la Curia de Burgos, se abrieron botellas para celebrarlo. Y nosotras pasamos así a formar parte la larga lista de santos y mártires excomulgados, sancionados y demonizados. En Burgos y cercanías les funcionó bien, cientos de personas dejaron de hablarnos, ayudarnos… si escupieron, no lo sabemos. Se decían amigos y nos dieron la espalda. Ahora a todos se les llenaba la boca con “las exmonjas” y otras lindezas.

Para no perder comba, pues había prisa por rematar el toro, se inició en septiembre, a la vuelta de vacaciones, 4 meses después, la demanda de desahucio del Monasterio de Belorado. La jueza se mostró muy ayudadora a la causa del Comisario, debe ser ferviente de la Iglesia Conciliar. Tan mal lo hizo todo, por tendenciosa, que hasta se le presentó una recusación en firme. Que también, curiosamente, se archivó.

El Restaurante del Chicu, en Asturias, lo abrimos en marzo de 2025 con ánimo de enviar dinero a la Comunidad, ya que estábamos sin poder trabajar en nada remunerado en los conventos, por el impedimento impuesto del Comisario, que nos controlaba y denunciaba tanto en prensa como con burofax, para que no pudiéramos trabajar. Es más, nos envió para ello una inspección de trabajo y nos quitó todas las cotizaciones que habíamos pagado a la Seguridad Social en los últimos 11 meses, justificándolo con que ya no éramos “religiosas de la iglesia católica” y no nos podíamos acoger al R.E.T.A un régimen especial para religiosos. La persecución arreciaba para deshacer la comunidad.

Se recrudeció con objeto de sacar del Monasterio de Belorado a las 5 mayores, monjas ancianas en cuidados de enfermería, entre 88 y 101 años con más de 60 años en el monasterio. Se ve que dejarlas vivir y morir en paz, no estaba en el programa de Iceta. Era claro que para que nos desahuciaran de Belorado convenía que no estuvieran ellas, para no evidenciar así la vulnerabilidad en el proceso judicial. Todo bien estudiado. 9 de las 10 monjas jóvenes fueron declaradas vulnerables por los servicios sociales de Burgos, pero la jueza de Briviesca decidió por su cuenta declarar que no, que no eran vulnerables. Así, sin más. Cada uno que vaya anotando.

La persecución arreció en los Tribunales, y se alargaron los plazos del desahucio con la ardua defensa de nuestros abogados. Aun así, declararon Sentencia de desahucio el 30 de julio de 2025.

La comunidad ya había sufrido algunas bajas, dos hermanas se habían marchado en agosto y octubre del año 2024. Una por miedo al Comisario -según manifestó públicamente-, otra no dijo nada, y se fugó. Ahora bien, lo que habló de Bergoglio y de Iceta, aún se escucha en las paredes,

¡qué odio expresaba desde hacía varios años! Fueron bien idas. Al enemigo puente de plata. Estos vientos cosechan tempestades… en el año 2026.

Ante la sentencia y el inminente lanzamiento de Belorado, y no queriendo que las hermanas enfermas sufrieran al ver cómo se desmantelaba su casa, cómo echaban a sus hermanas cuidadoras con las que estaban día y noche desde hacía tantos años, y eran parte de su alma, la comunidad delibera y determina en Capítulo conventual el traslado de la Comunidad al monasterio de Orduña, propiedad de la Comunidad. Con esta resolución interna, se preveía que quedaran 3 hermanas cuidando a las 5 mayores, de sol a sol, de lunes a domingo, los 30 días del mes.

Se calculaba que con las aportaciones del restaurante, y sobre todo con el dinero proveniente del centro de cría de perros, -abierto para ello en Mestas de Con-, se podrían sufragar las necesidades de la comunidad. Pero, como contrapeso, el agotamiento de la Comunidad separada en tres sedes, era creciente.

Éste monasterio de santa Clara de Orduña, había tenido diversas intervenciones de adecuación en años anteriores (2020-2023), colocando un ascensor para sillas de ruedas; también se había realizado -con ayuda de subvenciones del estado- un proyecto integral de ahorro energético que contemplaba: cambiar las cubiertas de todo el convento, aislando paredes, eliminando goteras, pintando los claustros, cambiando las luminarias a bajo consumo, colocando 72 placas fotovoltaicas para apoyo de la calefacción y agua caliente, haciendo baños geriátricos en alguna celda, arreglando los grifos y calentadores, etc. En fin, haciendo infinidad de mejoras, muy importantes, para dar vida a un monasterio del siglo XIV, construido por los franciscanos de la reforma montoyana en 1569 y posteriormente entregado a las monjas Clarisas en 1610. Allí estuvieron las clarisas hasta que en 2003 se marcharon a Vitoria por inadecuación del edificio y falta de vocaciones. En noviembre de 2020 llegábamos nosotras desde Derio, con todo por hacer. Y, en aquel momento, con gran gozo e ilusión, comenzamos la necesaria reforma.

Cuando se decide el traslado de la Comunidad al convento de Santa Clara de Orduña en 2025, este convento ya reunía condiciones más que suficientes para acoger a todas las hermanas, contando con las necesidades de las más dependientes y delicadas de salud. Esta decisión despierta la ira de la jueza de Briviesca y del Comisario, que envían hasta el País Vasco a agentes de seguridad para registrar el monasterio de Belorado y de Orduña. Ya entonces intentan sacar a las 5 ancianas por la fuerza. Lo intentan ese día 1 de agosto, pero las ancianas interrogadas por la Guardia Civil, dan testimonio claro de que quieren seguir en Orduña. Los efectivos de los cuerpos de seguridad vuelven el 27 de noviembre, con la excusa de custodiar el Patrimonio Histórico propiedad de la comunidad, acusando a dos hermanas de “delitos inexistentes”, según el decir de nuestro abogado, pero lo utilizan como coartada para registrar Belorado y Orduña, llevarse todo lo que encontraron de valor, sin causa alguna para ello, ósea de forma completamente ilegal. Este Patrimonio está ya en poder del Comisario Pontificio, no nos consta que haya llegado a los conventos de las clarisas que acogieron más tarde a las mayores. Llevan ese día detenidas a las dos hermanas acusadas injustamente y las meten al calabozo la noche del 27 al 28 en Burgos.

Sorprendentemente, supimos después que ya llevaban desde la mañana del 27 una orden de interrogar a las ancianas y llevárselas. A las 9 de la noche, interrogan a las mayores, que quedaron aterrorizadas por la aparición de los agentes y las monjas de la Federación de Clarisas de Nuestra Señora de Arantzazu que quisieron colaborar con este delito flagrante.

Estaba también desde la mañana el teniente coronel de la Comandancia Judicial de Burgos, con otro alto cargo de la Guardia Civil de Vizcaya, y ellos llevaron a cabo la dirección de la operación. Determinaron, ya de noche, volver otro día a por las mayores, pero ya amparados en la jurisdicción de un juez de Vizcaya, -ya que las dos veces anteriores lo habían hecho de modo irregular, desde la jurisdicción de Burgos. Así fue, a las 3 semanas volvieron a las 8:00 de la mañana, con más de 40 efectivos, con una jueza de Bilbao a la cabeza, una médico forense, la secretaria del juzgado, y de nuevo los agentes de la Comandancia Judicial de Burgos. Con ellos, venían 5 ambulancias con orden de conducir a las 5 ancianas al Hospital de Basurto. Las ancianas, interrogadas por 3 veces en menos de 5 meses, volvieron a manifestar claramente su voluntad de permanecer en Orduña con la comunidad a la que pertenecían, y esto mantenido, a pesar de la ansiedad, angustia y presión que vivieron por aquella situación tan dura. Se pasó por encima de su voluntad libre y reiteradamente expresada, y se las llevaron a la fuerza, sin contemplaciones, quedando éstas en estado de shock y pánico, ¡pobre monjas ancianas!

El resto de las hermanas de la comunidad quedamos detenidas a todos los efectos dentro de la iglesia del monasterio, hasta que se consumó la operación. Ya no hemos vuelto a ver ni a saber nada de nuestras hermanas queridas, ni ellas de nosotras. Incluso para evitar cualquier posible contacto se nos impuso una orden de alejamiento donde se incluyó a nuestros abogados y a las dos procuradoras. Inaudito. Queda así claramente al descubierto la falsedad de lo que desde las instancias de gobierno de esta terrible Iglesia Conciliar llaman: caridad, compasión, respeto y benevolencia. Ella es la que promovió desde bastidores todo ese entramado inhumano. Dios es Juez de vivos y muertos y dará sentencia justa. Todo ha quedado nítido y claro antes sus ojos y no lo olvidará.

En estado de total desolación y con el corazón desgarrado sin consuelo, tuvimos que resolver cerrar el restaurante que habíamos abierto en Arriondas en diciembre de 2025. Ya no era necesario este esfuerzo, y las hermanas no estaban bien separadas.

La orden de desahucio provisional del Monasterio de Belorado, al fin encontró su fecha definitiva el 12 de marzo de 2026. Unas fechas antes, saltó a la prensa la noticia de que las dos religiosas que habían salido en 2024 estaban “haciendo un camino de catequesis” para que se les levantara la excomunión. Parecía bonito, así dicho, pero había en toda la noticia un tufillo extraño. Como: “¡vaya, qué coincidencia!” Pronto supimos que ambas habían dado falso testimonio contra nosotras, en declaraciones ante la Guardia Civil de la Comandancia de Burgos para acusarnos de múltiples delitos. Más otras declaraciones, también falsas, ante la jueza de Bilbao que llevaba nuestro proceso de instrucción. Se ve que para volver a la “comunión” con la actual Iglesia de Roma, hace falta hacer méritos, como Judas, entregando a sus hermanas a los actuales soldados de Herodes. Sin duda, la historia se repite. Nos preguntamos si se sentirán tranquilas rezando el Kyrye y el Padrenuestro en algún banco en su “misa” dominical. Porque hay que cumplir con el precepto, aunque sea con hipocresía.

Actualmente: sin monjas, sin entidad religiosa, sin bienes, sin dinero, sin empresas, sin NIFs, sin amigos ni benefactores, sin prestigio social, sin conventos (los otros dos ya en proceso de desahucio), y con pleitos y pleitos y pleitos para años, las Monjas Clarisas de Belorado y Orduña mantienen integra y firme, con certeza moral interna, la afirmación consignada y debidamente desarrollada en el Manifiesto Católico dado a conocer día 13 de mayo de hace dos añosii y con segunda versióniii el mismo día del pasado año 2025. Volvemos a afirmar que la Sede de Pedro en Roma está actualmente usurpada y por lo tanto estamos en sede vacante.

Agradecemos a Monseñor Charles Murr que nos comparta su información privilegiada, sobre el Informe que Montini pidió al Cardenal Édouard Gagnon sobre la infiltración de los francmasones en la Curia de Romaiv. En sus libros nos relata cómo tras 12 años de trabajo incansable, el masón Sebastiano Baggio, su eminencia cardenal prefecto al frente de la Congregación para los Obispos desde 1973 a 1984, se empleó en jubilar a los 75 años a los Obispos existentes, propiciando un cambio rápido del episcopado mundial, y con sus nuevos candidatos dar una orientación “no católica” a todas la Diócesis y Nunciaturas del mundo.

Dice la Escritura: “si calláis vosotros, gritarán las piedras”- Lc 19. Se oyen ya nuevas voces en USA, Nueva Escociav, Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, sacerdotes, comunidades religiosas, laicos que están despertando a éste gran engaño… Llegará un día, y a no mucho tardar, que no se pueda ya sofocar con amenazas y excomuniones el clamor de los verdaderos católicos, que están repartidos por todo el mundo.

Pedimos hoy con esta carta, con humildad, a los Obispos Católicos que conservan la verdadera Sucesión Apostólica, que en la medida de sus posibilidades ayuden a nuestra comunidad a encontrar un lugar, un inmueble con finca, donde poder vivir con dignidad nuestra vida claustral, de recogimiento, oración y soledad, laboriosamente, como verdaderas hijas de san Francisco y santa Clara. Es lo que pedimos a la Iglesia de Cristo, sin olvidar su intercesión por nuestra comunidad para que no desfallezca en la prueba.

Estoy velando contigo, fuerza mía,
porque Tú, oh Dios, eres mi alcázar.
Que tu favor se adelante, oh Dios,
y me haga ver la derrota del enemigo.
Salmo 58

Firma: Comunidad de Clarisas de Belorado