¿Quiénes somos?

Somos una comunidad religiosa de hijas de Santa Clara de Asís. Nuestra Orden fue fundada por San Francisco de Asís y conocida como la Segunda Orden Franciscana. El mismo santo dio una breve Forma Vitae a Clara y a sus primeras compañeras y después les acompañó con su guía y cuidado hasta su muerte en 1226. Santa Clara, a lo largo de su vida en San Damián escribió junto con sus hermanas la Regla de Santa Clara, que fue aprobada por el PP. Inocencio IV, la víspera de morir la santa el 12 de agosto de 1253. Ésta es la Regla que hoy profesamos.

Somos conocidas como las Clarisas de Belorado, porque es el nombre habitual que se da a las que siguen el carisma de Santa Clara, y de Belorado (Burgos), por ser la villa donde está asentado el monasterio al pie del Camino de Santiago francés desde su primera fundación en 1358. Hoy este monasterio ha sido “vaciado”, quedando sólo el cementerio con los restos mortales de las monjas allí enterradas, pero esto lo explicamos ahora.

En la profesión religiosa cada hermana promete de forma solemne vivir el Santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo., siguiendo las huellas de Cristo Pobre y Crucificado y las de su Bendita Madre. Como todos los religiosos hacemos votos públicos de obediencia, castidad y pobreza (en la Orden Franciscana decimos sine proprio).

Nuestra comunidad fue reformada en el año 1998 con la ayuda de unas clarisas provenientes de la comunidad de Santa Clara de Lerma (Burgos). Bajo su impulso, se realizaron grandes obras de rehabilitación de todo el edificio, y se incrementó la comunidad con nuevas vocaciones. La comunidad se consolidó y por el llamado de los obispos hizo la fundación de un nuevo convento de santa Clara en Derio (Vizcaya) en 2012. Posteriormente, en el año 2020, se trasladó la sede de la joven fundación al convento de santa Clara de Orduña, que se había cerrado en 2003.

En el año 2024, el día 13 de mayo, Fiesta de Nuestra Señora de Fátima, la comunidad publicó un Manifiesto Católico, -que había sido elevado a público ante notario el día 8 de mayo de ese mismo año-, en el cual la comunidad -por medio de su Abadesa en el cargo-, confesaba de forma solemne y pública la Fe Católica Integra, confesando sus 44 Dogmas y sus 20 Concilios. En el mismo Manifiesto declaraba que consideraba inválido e írrito el último llamado “concilio vaticano II”, las doctrinas heréticas que en él están sembradas y que han florecido en estos 40 años del postconcilio, así como todos los llamados papas post conciliares, que cree también inválidos.

De un modo inmediato y concluyente, afirmamos que no aceptamos la validez del nuevo Ritual de Consagraciones de Montini (1968), ni el nuevo Ritual de Ordenación del mismo (1969), ni su nueva Misa compuesta por sacerdotes protestantes a petición de Montini (1968). Así mismo, y por las mismas causas, no aceptamos el nuevo Código de Derecho Canónico (1983) y el nuevo Catecismo de la Iglesia Católica (1992), aprobado por Wojtyla. Declaramos, por tanto, sede vacante y usurpada desde la muerte de S.S. Pío XII, último Papa legítimo (1958).

A consecuencia de este acto de libertad de conciencia y opinión plasmada en el  Manifiesto, la Comunidad fue reprobada, desprestigiada, demonizada, excomulgada, privada de sus votos religiosos, arruinada económicamente, boicoteada sistemáticamente en todos los frentes, desahuciada de su Monasterio el día 12 de marzo de 2026, y perseguida implacablemente por la Santa Sede en la persona de su Comisario Pontificio, el actual arzobispo de Burgos, enemigo público y recalcitrante de nuestra Comunidad. A consecuencia de esta situación, hoy tenemos ya 9 procesos penales abiertos y una petición del mismo Comisario de 12 años de cárcel para cada religiosa, más 300.000€ de fianza, así para empezar, porque cada día urden algo nuevo… ¿Alguien puede creer que de repente seamos criminales peligrosas que haya que tener entre rejas?

Las hermanas renovaron sus votos solemnes en manos de un Obispo Católico con Sucesión apostólica válida, Monseñor Rafael Cloquell Aparicio (Valencia). Hicieron el Juramento Antimodernista aprobado por S.S. San Pio X. Y, conjuntamente, proclamaron la Profesión de Fe Católica -ante el mismo Obispo, que dio fe de lo acontecido-. La comunidad renovó su confianza en la Madre Abadesa, y todo ello quedó sellado y firmado en el altar del monasterio el día 22 de junio de 2025 y al día siguiente en la capilla de Arriondas (Asturias), donde había en ese momento 3 hermanas.

El día 25 de diciembre de 2025, después de la Santa Misa de la Natividad de Nuestro Señor, todas las hermanas firmaron la sanatio in radice de los años en que la Comunidad había vivido sumida en las herejías emanadas del “concilio” vaticano II, y se reestablecía la completa catolicidad del monasterio, desde su fundación en 1358 hasta ese momento.

Como ha sucedido en tiempos de persecución a lo largo de los siglos, el monasterio pervive en sus miembros, que ahora siguen su vida religiosa y comunitaria con unidad de espíritus, siguiendo las huellas de san Francisco y Santa Clara. Nos encontramos como “peregrinas y extranjeras en este mundo” como decía santa Clara de sus hijas, viviendo del trabajo de nuestras manos para subsistir económicamente, y acogiéndonos a la bondad de personas que nos ayudan a seguir adelante.

Nuestra vocación se ha visto fortalecida por la persecución. La denuncia de las graves irregularidades que se viven en estos años en las altas jerarquías de la actual curia romana, se ha constituido en una misión dentro de nuestra misión contemplativa franciscana.